El Fogón de la Editora

LOS LÍDERES EUROPEOS: ¡FALSOS Y MENTIROSOS!

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Yo coincido con el presidente Donald Trump: ¡La Unión Europea es muy desagradable!

Y además, ¡es muy desagradecida! La mitad de ese comentario sale de la Casa Blanca. Y el origen son las eternas picardías de las que siempre son objeto los bienes fabricados en Norteamérica, que buscan ser exportados hacia la eurozona. ¡Siempre es igual!

Los europeos son unos magos para ponerles trabas, para aranceles, impuestos y castigos a todos los bienes que aspiren a entrar en su mercado. Así es imposible competir con los bienes que ellos fabrican. Si, por la sola bajada del barco te aplican tarifas, tasas y prescripciones de todo tipo, ¿A qué precios terminan llegando esos peroles a las manos de los compradores en Europa?

Pues definitivamente a cualquier precio impagable, y siempre, pero siempre, muy por encima de los bienes que ellos mismos producen. Así es dificilísimo hacer negocios con la Unión Europea. Siempre se inventan unas tasas, unos impuestos especiales que le ponen nombres de fantasía, para ocultar que no se trata de simples y vulgares aranceles para proteger su industria.

Ellos realmente se creen que con 700 millones de habitantes, en variadísimas condiciones de ingresos, se pueden comparar con el potente mercado norteamericano, que es una aspiradora para el consumo. Mercado en donde ellos, si sus 700 millones de habitantes tuviesen una capacidad de compra y de crédito por la mitad de la que posee América, podrían colocar todo lo que producen dentro de su misma comunidad.

¿Esa no y que fue la idea de hacer un Mercado Común? El asunto que no dicen es que dentro de su propio ecosistema comercial supuestamente “musculoso”, existe bien solapado el espectral Quinto Mundo. O sea: una capa bien importante de hombres y mujeres bien pobres, dentro de esos países bien ricos. Por cierto, sobre esa población fue que se cebó la muerte producida por la peste china. ¡Por algo sería!

Los lideres de Europa tienen muchos cuentos que contar, que son realmente inconfesables. Norteamérica no es la mala. Si no, todos ellos ahora mismo hablarían en alemán. Estados Unidos no arrastraría la deuda interna más colosal del planeta Tierra, por dinero gastado en cuidarlos por años tras años del comunismo, de los terroristas y hasta de los vendedores de helados que supuestamente utilizan sus carritos como ojivas ofensivas para destruir sus ciudades. ¡No me friegues!

A Europa no le importa comprar basura desechable, en forma de bienes chinos. Como los fabrican a unos costos tan rematadamente bajos, ¿qué les puede importar, tanto a los chinos como a ellos mismos, que les sumen sus impuestos de entrada, en forma de aranceles disfrazados, a todas las chucherías que les llegan de Asia?

¡Igual siguen siendo una ganga! Y seguramente para las mercancías de la China no tendrán tantos pruritos ecológicos o contaminantes, que justifiquen que les zarandeen los bolsillos a los fabricantes con el cuento de mantener lindos sus castillos y limpios sus ríos. Y pueden creerme, no me mueve a escribir todo esto alguna suerte de complejito o envidia mañanera. ¡Para nada!, su dirigencia, su Comunidad y sus Sistema Regional de leyes y convenios, lleva añales demostrando ser muy hipócrita y torcido en cuanto al
fomento de esos valores occidentales que ellos tanto dicen defender.

Se pueden rasgar las vestiduras delante de cualquier micrófono. O pueden intentar decir cualquier mentira frente a una cámara legislativa o en un programa de televisión. Pero en realidad estamos hablando de la misma “honrada” Europa que juega al 5y6 con la vida y el destino de docenas de países, también occidentales, muchos de ellos salidos de sus propias entrañas.

No es que se me acaba de ocurrir a mí. Para nada. ¡Es que es así! Cuba, Venezuela, Haití, Nicaragua, Congo, Mozambique y puedo seguir por un buen rato sacando listas de infiernos abiertos en plena Tierra. Es un hecho: insisto, no lo estoy inventando.

Cualquier rincón del mundo, donde la vida humana no tenga ningún valor, resulta un espacio fabuloso para que las empresas y el capital europeo se deje caer para explotar a varias manos a los habitantes hambreados, y seguramente perseguidos, que tratan de sobrevivir en esos rincones.

De la mano, por supuesto, con sus regímenes saqueadores y asesinos con los cuales ha demostrado Europa llevarse siempre a las mil maravillas. Eso sí: la Comunidad Europea es muy respetuosa de la autodeterminación de los pueblos.

Es decir, les fascina hacer todo tipo de arreglo con cualquier régimen de malhechores, siempre armados hasta los dientes, que mantengan de rodillas a naciones enteras, haciendo imposible cualquier fórmula de “echar ‘palante’” a pueblos que juntos han llevado a la ruina colectiva.

Basta ya del hipócrita silencio de un continente que no ha demostrado ningún escrúpulo práctico y real para hacer negocios con los Castro de Cuba, con Maduro en Venezuela y con tantos y tantos miserables más que están acabando con naciones enteras.

Yo, en mi caso, prefiero, y me quedo mil veces, con la honestidad sincera del presidente Donald Trump, que con las maneras falsas y mentirosas de la Unión Europea.

www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de las opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad de la escritora

Donación

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba