Sean serios


Ahora para la dictadura en Venezuela todo lo que pasa es culpa de Edmundo González, María Corina, los «mariocorinos» y un imperio maluco que no deja de molestar a la infalible y abnegada revolución del siglo XXI. ¡Qué envidia!
Definitivamente: ¡la envidia es una cosa bien arrecha! Al menos, y gracias a Dios, cambiaron el disco rayado de la iguana come-cables eléctricos por los cyber ataques coordinados desde acá en Miami para explicar los apagones en todo el país, como el del viernes pasado.
El poderosísimo brazo de quienes adversamos al régimen de Venezuela es capaz de dejar a oscuras a todo el país por más de medio día. Igualmente nos pintamos solos para forjar y cambiar los resultados electorales, poniendo a ganar de rabo alzao en las elecciones del 28 de julio a Edmundo González, cuando Maduro triunfó con unas “tendencias irreversibles” cuenteadas por el capo Elvis Amoroso.
Igualmente somos capaces, y a distancia, de hacer que más de la mitad de Venezuela no tenga agua. Que los trabajadores reciban sus pensiones y salarios en bolívares, cuando todo allá se paga en dólares. Que el desempleo sea de campeonato. Que los precios no tengan techo y que el régimen venda todo el petróleo y el gas que le gestiona la CHEVRON y nosotros, desde dondequiera que estemos, nos robemos todo ese realero. ¡Sean serios carajo!
¡A otro perro con ese hueso! El tiempo se les está agotando lo mismo que los embustes de idiotas con que nos quieren fregar. Quizá en la Cuba destartalada que lleva más de medio siglo sin saber lo que es la libertad, les funcione. Allá, quizás. En Venezuela está difícil.
Demasiados reales pa’ Petra. Demasiado whisky, motos chinas, remesas y enchufados mostrándose sin vergüenza alguna por las calles del país.
El régimen en Venezuela ya no solo le produce al país entero una tremenda arrechera por tanta incompetencia criminal. Por tanta ineficiencia. Por tanto robo a mano armada desde el gobierno. Ahora también produce una enorme pena ajena por las estupideces que intentan hacernos creer y hacerle creer al pedazo de mundo cómplice del narco-régimen.
Sean serios, ¡váyanse pal’ carajo de una buena vez, para que entre la Venezuela que vale la pena y haga del país otra vez un lugar bien chévere para vivir!
www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor



