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A ESTE RÉGIMEN LE IMPORTA UN PEPINO LA DIGNIDAD NACIONAL

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Resulta que en la visita reciente del presidente de Irán a Venezuela, los jalabolas del régimen le inventan un “conferencia” a la esposa del tipo en el Palacio Federal Legislativo de Caracas. Aunque parezca una broma de mal gusto, a la señora se le pone a hablar sobre los derechos y los logros de la mujer en el mundo árabe.

Los arrastrados del NARCO-RÉGIMEN, junto con un pedazo de la oposición que le acompaña en esa Asamblea, casi que llegan embatolados, rosario en mano y mascando pistachos. Pero eso no fue lo “interesante”.

El caso es que la Orquesta Sinfónica le tiene programado un concierto a la señora. Así que empiezan a entrar los muchachos con sus macundales y paran a las muchachas, que también son músicos. La que no lleve trenzada su hiyab en la cabeza y los hombros, no pasa. ¡Así! ¡Con ese par!

No solo las alimañas del régimen les han entregado a los iraníes las refinerías del país para que Venezuela continúe, por supuesto, sin combustibles. Ni tampoco les basta con haberle cedido un millón de hectáreas de tierras fértiles venezolanas para que lleven a cabo cualquier cosa que se les ocurra.

Ahora también humillan a la mujer venezolana, tapándole la cara con esos trapos sucios, como si nosotras fuéramos sus esclavas. Yo estoy segurísima de que ni al colombiano Maduro, ni a Cilia, ni a Diosdado o a Delcy les importa un pepino la dignidad nacional.

Ellos ni saben de qué se trata “eso”. Para esas y otras sanguijuelas con robarse el dinero y las riquezas del país, y atornillarse en el poder por la presencia de esos animales iraníes, es más que suficiente.

Pero para las grandes mayorías de las mujeres venezolanas, a todas nosotras con las cuales nuevamente han limpiado el suelo ¿nos vamos a quedar calladas? ¿Es que no tenemos madres, tías y abuelas que nos enseñaron a no ser sumisas, ni aguantonas de nadie y ni por nadie? ¿Qué en Venezuela las venezolanas somos iguales o mejores que cualquier hombre?

En un país normal a esa señora no se le permitiría hablar de los derechos de ninguna mujer, viniendo de donde viene y siendo su marido el presidente del país del cual es. Tampoco en ningún país normal de Occidente se obligaría a esa señora a retirarse esa cortina de la cabeza, se respetaría su cultura.

Pero tampoco en ningún lugar normal de Occidente se obligaría a las mujeres del país anfitrión a colocarse la fulana hiyab porque llegó una señora que la usa. Pero, ya lo sabemos, Venezuela es hoy en día cualquier cosa menos un país normal.

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