De los que nunca se habla


Como amenazas públicas y peligrosísimas, tanto para este país como para el resto del mundo, también debe ser considerada la familia de Hugo Chávez, que se encuentra desde hace muchísimo tiempo viviendo en Estados Unidos. De paso, tratando de no hacer mayor ruido con su presencia, con el fin de pasar “agachados”, como decimos en Venezuela.
A mí me parece buenísimo que saquen de esta nación a todo aquel que, siendo invitado o protegido por los Estados Unidos de Norteamérica, chalequee de cualquier manera o cree conflictos en torno a la naturaleza o las acciones de cualquiera de las políticas públicas que lleva a cabo este país.
Lo dicho: ¡la misma salsa que se usa para preparar al pavo, le sale igualita a la pava!
¿Acaso los Chávez, esa tribu de maleantes que saquearon Venezuela, que aun muerto «el intergaláctico», tienen todos ellos cuentas que entregar a los venezolanos, por las gobernaciones que saquearon, o por la PDVSA que agarraron como si fuera su caja chica, no son también ellos muy peligrosos?
Entre todos ellos se rifaron a mi país. Y la cabeza del clan, junto con una serie de militares corruptos y sinvergüenzas, muchos de ellos quienes también viven en Norteamérica, crearon el engendro del llamado Cartel de los Soles.
Una organización muy chueca, cuyo fin consiste inundar a Estados Unidos con drogas.
Una organización establecida por esa gentuza sin escrúpulos en sociedad con la narco-guerrilla de Colombia y bajo el amparo y la protección del estado venezolano.
¿Todos ellos no llenan los requisitos de ser considerados como peligrosos?
Porque también a esos mismos rufianes hoy regados por medio mundo se les ocurrió la “brillante” idea de convertir al Tren de Aragua, una banda de pillos que operaba desde una cárcel bajo el patrocinio de Iris Varela, en una poderosa transnacional del crimen desorganizado. Dejémonos de vainas: ¡primero fue Chávez y todos sus malandros, y después llegó Maduro!
¡Claro que Maduro lleva años comiendo en el mismo plato y recibiendo instrucciones de la siniestra dictadura de Cuba! ¡Claro que sí!
Pero a quien se le ocurrió todo este desastre de magnitudes bíblicas fue al papá, al hermano, a los hijos de Chávez, que viven en este país con toda la plata que juntos, como familia, le robaron a Venezuela.
Ojalá que la larga mano del servicio migratorio de Estados Unidos tampoco tenga misericordia alguna con tanto maleante multimillonario del siglo XXI que anda calladito disfrutando lo que le robó a toda Venezuela.
¡Que los boten! ¡Que para eso está España! Allá pueden vivir en compañía de buena parte de los torturadores de mi gente. De los grandes narcotraficantes del siglo XXI, protegidísimos por el mismísimo rey de la baraja y de una banca que sabe cómo lavar y planchar todo lo que tiene valor y un origen sucio.
www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor



