El Fogón de la Editora

EL SUICIDIO DEL GENERAL

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

El general Luis Linares, quien venía funcionando como espaldero de Nicolás Maduro, se metió un tiro en la cabeza esta semana. Según informan, el hombre estaba atravesando un severo cuadro de depresión.

Ahora, me pregunto yo: ¿qué queda para los millones y millones de venezolanos que tienen sus vidas patas «parriba» dentro y fuera de nuestra tierra por culpa del narco-régimen, a cuyo capo este general cuidaba?

Como católica y mujer de fe, ni me alegro ni tampoco hago fiesta por la muerte de cualquier ser humano; por más miserable que éste haya sido en vida. ¡Pero tampoco me echo a llorar!

No se puede ignorar que los cuentos en la Venezuela atrapada por el régimen siempre favorecen al régimen. Los finales bonitos siempre son de ellos. La única dignidad que se respeta es la de ellos. La supuesta honra. La vida y las formas de la muerte solo son importantes para los miembros de sus mafias y de sus enchufados.

Por eso Diosdado Cabello se mofa de los miles de niñas y niños venezolanos ultrajados en las selvas del Darién. De los venezolanos que mueren de hipotermia en los páramos andinos. O de las violaciones en los caminos y veredas de la Centroamérica contra las venezolanas que huyen por desesperación del país.

A todos ellos no les sale ni obituario, ni lágrimas, ni explicaciones por su “penosa desaparición”, cuando mueren generalmente en horrendas circunstancias. Esas vidas, para el bribón de Diosdado, ni valen ni significan nada de nada.

Ya sabemos: en Venezuela los malos son los buenos y los buenos son los malos, ¡el mundo está al revés!

Un cataclismo sideral le cayó a nuestro país. Ese cataclismo se llamó Chávez, ahora es Maduro y todos aquellos que le hacen compañía exprimiendo a nuestro pueblo. Los buenos no tienen, no consiguen, que llevar ningún tipo de duelo por los malos que han dejado esta vida. Venezuela no es que esté dividida; al menos no solamente se encuentra dividida. Venezuela por encima de cualquier otro asunto está herida, profundamente herida.

Esta gente que sacó lo peor del país, trata diariamente de enterrar o de robarse lo mejor que tiene nuestra tierra y nuestra gente. En el camino se burlan de todo lo que alguna vez fue importante para toda una nación. Porque, para el régimen, no existe, no hay, nada que ellos consideren sagrado. Haga usted una lista y me dice.

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