CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

En Colombia: Un fiscal y los militares dan ejemplo

Luego del estrepitoso fracaso que significó la conferencia de abril en Bogotá para exigir el desmantelamiento de las sanciones sobre los gangsters que controlan Venezuela, Gustavo Petro se puso belicoso en su país.

Así, como era de esperar, los fuertes señalamientos de corrupción y cobro de comisiones en contratos públicos por parte de su familia, empujaron a Petro a tratar de reeditarse como el M-19 que nunca ha dejado de ser.

En un arranque balurdo, al estilo Chávez, o de su chofer, su paisano Maduro, increpa al fiscal general de Colombia y le advierte que él, Petro, es el jefe. Que él, Petro, es el primer mandatario y que en Colombia se hace y se dice lo que él quiera que se haga o que diga.

El fiscal general de ese país, el doctor Francisco Barboza, se detiene unos segundos en medio de una rueda de prensa y comenta lo que en verdad es Petro: un bicho raro y, de paso, equivocado.

Colombia, sus instituciones, su democracia muchas veces bombardeada y miles de veces secuestrada, se niega rotundamente a entregarle al rufián de Gustavo Petro el estado de derecho de ese país.

Y el fiscal, el doctor Barboza, le recuerda a Petro que el Poder Público colombiano no es el poder público de Venezuela. Que él no es Tareck. Que en la República de Colombia las instituciones y en especial los poderes públicos son realmente independientes. No como en Venezuela, que están controlados desde Miraflores y atendidos por mentecatos carajeados cuando quiere Maduro, o regañados por la primera combatiente, o confundidos por los disparates de los siniestros hermanitos Rodríguez, que funcionan como un condominio del mal con el resto del régimen de Caracas.

Dos fracasos, Petro: tu sórdida relación con el miserable de tu paisano que jefea en Venezuela con todo y el desastre de tu conferencia anti-sanciones en compañía de observadores del Departamento de Estado de Estados Unidos, y la confrontación con el fiscal general de tu país, el doctor Barboza, que te acaba de dar una clase magistral de algo que tu no conoces: el funcionamiento de las instituciones democráticas.

Tú Petro llegaste al Palacio de Nariño por la voluntad de Indra, la empresa electoral española que utiliza el Foro de Sao Paulo para hacer sus fraudes, y que, lamentablemente, la clase política de Colombia aceptó sin protestar. Pero lo que no hizo la dirigencia política, lo harán el pueblo colombiano y sus militares.

El globalismo con sus achaques no sabe hacer políticas públicas con contenido y verdadera profundidad social, a cada rato muestra las costuras.

En Chile no dejan de recibir palos, mientras continúan haciendo por su país desde el gobierno de Boric lo que mejor saben hacer: ¡Nada! En Brasil Lula no sale de los intentos de relanzamiento del Foro de Sao Pablo. En la Argentina el mundo se les acabó de partir de más inflación, devaluación y recesión. Total, ¡la corrupta izquierda unida sí que puede ser vencida!

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