En las Primarias ¡hay gato enmochilao!

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us
La oposición venezolana con sus primarias agarra aunque sea fallo. Tanto fuera como dentro del país la “cosa” finalmente será como una elección para escoger al delegado de curso del 4 “C” entre los copiones, los que siempre llevan chuletas, los mala conducta, los repitientes y el resto de los perdedores del salón; todos ellos en contra de María Corina Machado. La de las buenas notas, la de la faldita siempre planchadita, la que no dice malas palabras y siempre tiene cara de arrecha.
Apostando a la creencia general que los que estamos fuera del país somos pendejos y no tenemos otra cosa que hacer que no sea soñar con las marchas y con la vieja Globovisión, la oposición se está jugando una partida que todos sabemos está arreglada.
La participación tiene que ser bajísima. Es que ni como emblema, ni como muestrario, los venezolanos vamos a tomar en serio esta payasada.
Todo hace pensar que la novedad para enganchar a los que estamos afuera con un liderazgo tan empobrecido es mandarnos a votar por alguno de ellos. No en un sistema electoral que sirva, sino en un encuentro de amigos que cada vez se parece más a un bingo bailable.
Por cierto, por ahí pasamos hace unos pocos años con aquella plataforma virtual que montaron y respaldaron una serie de actores de la política y de las ciencias de Venezuela, que vieron enlodar sus nombres y sus prestigios con esa mamarrachada. ¡Por cantinfléricos, por inútiles y por ridículos!
¿Será que no se cansa la misma gente de siempre de tratar de hacernos creer que votando como sea o donde sea y por quien sea para elegir a cualquiera que sea recuperaremos a Venezuela?
¿Será que nos quieren sacar dinero? Que el régimen no les dio lo suficiente para jugar a la casita de la democracia del año 2024 y no pierden la fe de sacarnos cualquier dinerito de los bolsillos.
Porque todo eso cuesta. Y resulta que se supone que no hay dinero. Que los candidatos han tenido que sudar sangre para pagar sus inscripciones, hacer su propaganda y viajar de un lado para otro echando sus cuentos de que no tienen ni pies ni cabezas. Insisto: nada de eso es de gratis.
Alguien paga, alguien en el camino está cobrando por llevar a cabo un nuevo “ejercicio democrático” con muy poca gente; tratando de convencer a un bojote de venezolanos trabajadores de que ellos son serios y que van en serio.
¿En serio? Pues yo no me lo creo. Como que me llamo Yolanda Medina: en esto de la participación popular en las primarias para los venezolanos que estamos regados por todo el mundo ¡hay gato enmochilao!



