CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Hacer lo correcto

Para que pongamos la situación en correcta perspectiva. Estamos en presencia de un plan donado por La Habana al régimen de Caracas, que se encuentra en pleno desarrollo. Tener reducido al hambre al trabajador y al pensionado en Venezuela con ingresos miserables no es accidental. No nos engañemos: esta situación de postración económica del trabajador y del pensionado en el tiempo, es un elaborado proyecto sinestro del régimen de Caracas para hacer de las suyas con un gentío.

Con la casi extinción del sector privado de la economía en Venezuela, solo unos pocos han sobrevivido, o están asociados de alguna manera o en algún nivel a la dictadura, o han tenido la “buena suerte” de escapar a la extorción de los funcionarios del SENIAT o de las NARCOFUERZAS ARMADADAS, entre otras dependencias del Estado Malandro que se ha instalado en nuestro país.

FEDECÁMARAS, que acaba de resucitar de entre los muertos, señala que el sector privado de la economía se ha reducido en un 70%, en apenas 7 años. A eso, súmele usted por favor, que casi un tercio de la fuerza laboral de nuestro país, en ese mismo periodo, ha huido de Venezuela, escapando de los sueldos y pensiones de hambre.

Pero, mientras un sector se ha encogido, el sector privado de una economía con frente hacia la exportación ha crecido a la sombra de los grandes guisos. Por cierto: esas cifras tampoco las maneja el Banco Central de Venezuela. Es la Cara Oscura de la economía enchufada con el régimen en Venezuela.

En ese enorme saco hay que meter a la gigantesca cantidad de tierras fértiles que ya están manejando los iraníes, por cortesía de estos traidores a la patria. Casinos, hoteles, infraestructura turística, tiendas disparatadamente lujosas, docenas de minas de oro, de piedras preciosas, de coltán, de arenas superconductoras que son explotadas por chinos, rusos, españoles, italianos, canadienses y árabes por obra y gracia de la increíble riqueza venezolana y la más desfachatada corrupción desde el extinto estado jamás antes vista.

A ese corto inventario que acabo de hacer, habría que pegarle las docenas de yacimientos de petróleo que empresas como CHEVRON explotan para el régimen a partes que nadie, excepto ellos, conocen.

A todas estas, el colombiano usurpador, que dice ser defensor de los trabajadores, ha permitido y fomentado cientos de procesos de producción con todas esas joyitas del mundo sucio y de la propia Venezuela, sobre la base de remuneraciones salariales y pago de pensiones en condiciones de estricta sobrevivencia. Es decir, se produce, se exporta y se venden todos los bienes y servicios del país en dólares, y se cancelan los salarios y las pensiones de los trabajadores venezolanos en chapas… digo: en bolívares.

Esta suerte de esclavitud de última generación es lo que se conoce como sistema de producción maquila. Y es ahí, dentro de esa máquina de triturar gente es que Venezuela está “funcionando”.

No hay de otra, amigos míos: hay que pararle el trote a estos explotadores, sin importar de donde hayan salido. Los sueldos y pensiones en nuestro país tienen que ser indexados y dolarizados; tampoco importa quien deje de ganarse unos cuantos centavos por HACER LO CORRECTO.

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