El Fogón de la Editora

MENTIRAS VERDADERAS

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

En Venezuela están anunciando la existencia de una recesión económica. Hace unos meses nos intentaron vender, pasar de contrabando, que el supuestamente “vigoroso” crecimiento económico impulsado por el régimen se había ralentizado. Que la apertura de restaurantes, casinos y la presencia de carros costosos por las calles de nuestras ciudades se había puesto pesada, había reducido su velocidad.

Nadie hablaba, ni aún hablan, de cuánta gente en nuestro país está comiendo tres veces al día o cuántos tienen un trabajo bien remunerado, ni cuántos muchachos asisten o no a las escuelas diariamente.

El progreso, la evolución o el retroceso de la economía de todo un país jefeado por una NARCODICTADURA, según ellos, solo se puede apreciar por la cantidad de lugares de lujos o de vicio que se logren juntar; o de aquellos que dejen de funcionar en un periodo determinado de tiempo.

Así pues que, igual que la tiran a pegar con los “indicadores” de prosperidad nacional del país que quieren usar como vitrina, tratan de emplear la misma salsa para cocinar la pava de la recesión nacional. Y tampoco esos números dan. Ni sirven para medir el progreso, ni tampoco funcionan para determinar los retrocesos en un país hoy por hoy económicamente agotado.

Apenas a mediados del año anterior Maduro hablaba de una burbuja de crecimiento nacional roja-rojita. Hoy, escondidas y clandestinas una serie de actividades de lavado y derroche grosero por parte de las mafias que parasitan al país, la “economía” en Venezuela entra en recesión.

Y es el caso que Venezuela lleva 25 años en una sola recesión y en una sola caída real de la producción de verdad; de la producción y del consumo de todos los bienes y servicios que tienen alguna utilidad para la sobrevivencia de las grandes mayorías de nuestra población.

Con o sin un Banco Central de Venezuela que lleve las cuentas nacionales y las cuentas de la nación, Venezuela lleva al menos trece años con niveles de desempleo superiores al 60% de su población económicamente activa.

La actividad industrial es materialmente inexistente. La falta de combustible, de tecnología y el desastre producido por los robos y confiscaciones de tierras en todo el país hace que la poca la producción de alimentos sea un milagro. Y puedo continuar echando cuentos que en Venezuela todos conocen y padecen en el estómago y en los bolsillos por toda una semana.

El país está mal, el país está atravesando por un mal momento, ¡claro que sí! Esa nube negra, esa pesadilla que no se ha acabado se llama chavismo, madurismo y porquería del siglo XXI. ¿Qué necesidad hay de buscarle una quinta pata al gato?

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba