CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Un S.O.S. para Venezuela

Lo cierto es que ni los empresarios, ni los maromeros, ni mucho menos los payasos del circo político que es la Venezuela del siglo XXI están interesados en que la función termine.

El régimen hace lo que quiere y como quiere con todo el país. Lo mismo su oposición de juguete que intenta ir pegada en todo lo que le tiren. El venezolano, las grandes mayorías, están demasiado ocupadas en resolver la vida de sobresaltos que el régimen le obliga llevar.

Siempre corriendo para completar un dólar, la gente de a pie ocupa su tiempo en resolver comer, vestirse y garantizar otro día más a su empobrecida familia. Las grandes mayorías en nuestro país están viviendo de la caza, la pesca y la recolección, pero pagando todo en dólares, mientras que lo poco que gana lo recibe en bolívares.

La cartilla bolivariana no es distinta a la cubana o a la de Corea de Norte; el régimen mantiene al borde del hambre a los venezolanos. Lo demás, libertades, democracia, oportunidades, son relegadas a un futuro incierto que nunca llega.

Los gobiernos líderes de nuestra civilización occidental, todos, están al tanto de lo que pasa adentro de Venezuela. Lo que ocurre es que ¡petróleo mata galán! Al final consiguieron una manera de ponerle la mano a los ricos yacimientos de crudo y gas venezolanos, tapándose la nariz ante la barbarie y el saqueo de Maduro y de sus secuaces: CHEVRON.

Muy ingenuo quien todavía crea en una salida que impulse una democracia normalita con este aparato de complicidad y coqueteo con el genocidio por buena parte de los grandes países de Occidente. Y, de paso, con la protección de Irán, China, Rusia y Cuba; ¡la combinación perfecta para que se queden estas joyitas hasta siempre en poder!

Por eso, amigos, hombres y mujeres que queremos recuperar a nuestro país, no perdamos más el tiempo. No sigamos detrás de unas opciones políticas sin pies ni cabezas, si estamos claros de cómo es que se bate el chocolate en Venezuela.

Tenemos que abrir un frente comunicacional masivo a nivel planetario, por medio del cual todos los venezolanos nos montemos en el propósito de recuperar nuestra patria, gritando fuerte y claro a los ciudadanos de los países cuyos gobiernos juegan al cinismo, a la doble cara y a la mentira, para desmantelar sus embustes. Haciendo a la gente, a la gente de buena fe de todo el mundo, aliados de la causa por la recuperación de las libertades en Venezuela.

Decirle al hombre de la calle de Italia, de Francia, de Inglaterra, de España y de donde sea que sus gobiernos tienen tratos con el régimen de Caracas, que sin que ellos lo sepan existen empresas de esos países destrozando el territorio amazónico venezolano o llevándose el crudo criollo furtivamente de nuestras costas.

Es a los ciudadanos que dicen tanto preocuparle la igualdad de género, la contaminación, la destrucción ambiental y el juego sucio de sus gobiernos, con quienes tenemos que conectar. A quienes hay que aliar en nuestra desgracia.

A todo el mundo de a pie, a esas increíblemente grandes cantidades de seres humanos post virus chino, hay que explicarles cómo es que opera el circo del robo, del asesinato, del saqueo y de la destrucción material de unos pocos en contra de muchos en Venezuela; contando para ello con el apoyo silencioso y la conchupancia de sus muy democráticos gobiernos. Pero que son asociados, clientes y beneficiarios de un régimen que está acabando con todo un país. Porque lo que es igual no es trampa. Preparémonos para el próximo 5 de julio para que participemos en la Segunda Declaración de la Independencia.

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