SU MAJESTAD

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us
Me juego lochas contra fuertes: en Venezuela y entre los venezolanos hemos llorado más a la Reina Isabel que, seguramente, sus propios súbditos.
Y en cuanto a los brollos y a los arreglos de la sucesión al trono inglés, igualito: los venezolanos de acá y los de allá se conocen al detalle cómo es que funciona la cadena de sucesión real en ese país.
Total que poco importa que nos desaparezcan, violen, secuestren y asesinen a cualquier cantidad de venezolanos atravesando el horror del Darién. Seguimos a Diosdado cuando dice: “todo eso es un invento”. O a Héctor Rodríguez cuando afirma: “quienes se van se merecen lo que se consiguen por los caminos”.
Sin embargo, desde este rincón de Venezuela RED Informativa.us le hacemos llegar a la familia real inglesa nuestro pésame, por la muerte de su soberana.
Pero hasta ahí, sin olvidar las cosas como han sido en los últimos 70 años del reinado de la señora Isabel. Sin olvidar al Protocolo de Puerto España, por ejemplo, convenido durante su reinado, donde Venezuela dejó en pendiente y finalmente perdió algo más de 200 mil kilómetros cuadrados de nuestro territorio histórico: ¡casi el 20% del país actual a manos de los ingleses, a finales de los años 60 del sigo XX!
Un enredo bien montado por la Corte de Saint James, en donde, en la etapa final del proceso de descolonización del Imperio Británico, nos terminaron de robar uno de los pedazos más ricos en recursos naturales del planeta tierra, para pasárselo a la nueva República Cooperativa de Guyana Esequiva, excolonia de ese Imperio.
Total, la reina inglesa terminó regalando lo que sus ancestros le habían robado a la República de Venezuela del siglo XIX, haciendo caridad con lo que nunca fue de ellos.
Igualito que como hacen los chavistas. Porque, todo indica, que son las malas mañas las que entusiasman a la gente. Es decir: quitar sin pagar, o sea, ¡robar!



