CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

¿Así, o más claro?

En Venezuela ya nadie se cree los embustes de Maduro, ese tipo es un mamarracho con precio internacional. Las sanciones económicas y judiciales en contra de él y de los otros tantos rufianes que están a su servicio no son, ni mucho menos, los responsables de que el país esté patas arriba.

Las sanciones de Washington no quebraron a PDVSA, la saquearon los rojo-rojitos junto con sus compinches del bajo mundo internacional. Se rasparon al talento humano que la hacía funcionar, remplazándolo con una tribu de vagos y maleantes a punta de piticos.

Tampoco las sanciones desbarataron al excelente sistema educativo venezolano. Ni destruyeron la gigantesca tela de araña del sistema interconectado eléctrico de la nación, que se construyó con la paciencia de más de 50 años de un país que tenía luz en todos lados, cuando estos bandidos llegaron al poder. Igual tampoco las sanciones acabaron la poca agricultura protegida que se llevaba a cabo en Venezuela, que estos rufianes le robaron a los privados, saqueando millones de hectáreas de producción.

Ni Donald Trump ni la reciente ley BOLÍVAR del congreso norteamericano llevaron a Padrino, a Diosdado, a Maduro y a los sobrinitos extraditados a convertirse en poderosísimos narcotraficantes de estado.

Para que nos entendamos, ni el país ni mucho menos la nación dan para más. Porque el venezolano o se fue huyéndole al hambre o se encuentra en la más absoluta ruina material. Y no es por culpa de las sanciones, es por responsabilidad criminal de la plaga del siglo XXI, que está extinguiendo a los venezolanos.

La gente que está en el país, la gente que no se traga el cuento de que Venezuela está destrozada por culpa de las sanciones internacionales, sale a la calle a protestar en contra de los únicos responsables de todo el desastre nacional: el régimen. Y le exige tanto a la dictadura como al sector privado de la economía, que todos los sueldos y todas las pensiones del país sean canceladas en dólares indexados.

En definitiva, para la Junta Patriótica, las sanciones son decretadas por Maduro a los venezolanos, obligados a comprar en dólares los bienes y servicios, pero reciben su salario en bolívares devaluados. ¿ASÍ, O MÁS CLARO?

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