El Fogón de la Editora

COMAN PATRIA

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Resulta que el Plan de Mejoramiento de Personal que está poniendo en marcha el eterno ministro de la Defensa de Venezuela, «el Padrino», consiste en suspender los pasaportes a todos los tenientes y capitanes de las fuerzas armadas bolivarianas.

Luego de recomendarles que salgan a la calle a llevar a cabo cualquier “emprendimiento” que les permita mejorar sus ingresos, ahora les aclara las nuevas condiciones de trabajo dentro de las fuerzas armadas: están suspendidos los retiros voluntarios y no hay, ni viene, ni vendrá aumento alguno de sueldos, ni en bolívares ni en ninguna otra moneda.

¡Como los arreglos con Satanás: en el Infierno y por toda la eternidad! A nada más que a los militares enchufados con el tráfico de drogas, el contrabando o cualquiera de los múltiples negocios sucios que hoy en día se llevan a cabo por instrucciones del régimen, en Venezuela no molestan esas medidas. El problema lo tienen los muchos otros militares venezolanos que son honestos. Aquellos tantísimos hombres y mujeres de las fuerzas armadas a los que se le revuelven sus estómagos cada vez que se cuadran o les toca hacer de cachifos a los oficiales cubanos, chinos, iraníes o rusos, que son los verdaderos jefes de los comandos y de las zonas de explotaciones mineras y petroleras donde están las fuerzas extranjeras de ocupación que saquean y mandan en toda Venezuela. ¿Así o más clarito?

Porque lo que queda de fuerzas armadas en Venezuela tiene que saber que no se pueden ir para ningún lado, tampoco obtener la baja, tienen que convivir y con una sonrisa con las tropas de ocupación y, a mediodía después de regresar del “trabajo”, hay quitarse el uniforme para coger el carrito de Helados EFE, o un tobo lleno de pastelitos calientes para rebuscarse el dinero que necesita la familia. ¿Qué tal?

El modelito viene de África. Los cubanos primero lo desarrollaron en Angola y hoy en día con él los iraníes han resuelto la falta de tropas y de oficiales con este tipo de “numeritos”. Para ellos, trasplantarlo a Venezuela debe resultar algo fácil.

Hombres y mujeres de las fuerzas armadas de mi país: rebélense a esos rufianes que ustedes, mejor que nadie en Venezuela, saben en qué andan y cómo viven. ¡La patria se los devolverá!

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